Si hoy empezaras a nadar desde cero, ¿por donde comenzarías?, ¿directamente empezarías por la técnica de brazada?, ¿por el deslizamiento?, ¿por el rolido?.
Lo primero que es indispensable y no se negocia es la motivación e ilusión de aprender en este maravilloso mundo del medio acuático pero a la vez complejo por sus tantas variantes y factores que lo integran.
ERRORES COMUNES EN LOS PRIMEROS PASOS DEL APRENDIZAJE
- Nadar muchos metros
- Obsesionarme con la brazada
- Querer nadar bonito
- Pensar en competir
UNA BUENA BASE AL PRINCIPIO PARA CREAR UNA BUENA TÉCNICA
Antes de empezar con todo lo anterior hay que crear una buena base trabajando los cimientos en este orden:
Antes de nadar, hay que flotar
- Saber sostener tu cuerpo en el agua.
- Controlar tu eje corporal.
- Alinear cabeza y columna.
Después, trabajar la posición
- El agua es + 800 veces más densa que el aire; pequeños errores crean una resistencia enorme.
- La cabeza dirige al cuerpo; donde va la cabeza, va tu cadera y tus piernas.
- Mala posición = más freno que propulsión; da igual lo fuerte que nades si el agua actúa como muro.
Ahora sí, incorpora el movimiento
- Introduce la patada como estabilizador; la patada no solo es para impulsarte, también sirve para equilibrarte.
- Aprende el rolido desde el eje; el rolido es para ofrecer menos resistencia al agua, preparar la brazada y la respiración.
- Conecta con la respiración sin romper tu línea; rotar con el cuerpo y volver al eje.
Y después, perfeccionar la brazada
- Agarre consciente; no muevas agua…agárrala.
- Tracción con dirección; empujar atrás, no hacia abajo ni los lados.
- Fase de empuje real; aquí se gana velocidad.
- Recobro relajado y eficiente; no desgastes lo que no impulsa.
Ahora ya solo queda ponerse a practicar en manos de un profesional para que estas pautas las lleves en su correcto orden y con variabilidad de ejercicios para obtener una mejor base.