Como seres humanos, somos de sangre caliente y necesitamos mantener nuestra temperatura corporal alrededor de los 37ºC. Esto es crucial porque nuestro cuerpo funciona mejor cuando la temperatura se mantiene relativamente constante. Esto permite que todas las reacciones químicas, o metabolismo, se desarrollen sin problemas y que nuestros movimientos sean eficientes. Así que, cualquier cambio en la temperatura corporal puede afectar significativamente nuestro rendimiento deportivo.
Cuando hacemos ejercicio, nuestra temperatura corporal naturalmente sube. Para mantenerse fresco, nuestro cuerpo redirige la sangre y aumenta el flujo sanguíneo a la piel. Es como si nuestro cuerpo nos quitara sangre de los músculos para llevarla a la piel y enfriarla. Este proceso, que ayuda a mantener nuestro metabolismo funcionando correctamente y evita que nuestro cuerpo se sobrecaliente, se llama termorregulación. Y, por supuesto, ¡una parte importante de la termorregulación es la sudoración!
El sudor es una mezcla de agua, sales minerales y electrolitos como el potasio y el sodio, que nuestro cuerpo necesita para muchos procesos metabólicos. Si no tenemos suficiente, nos deshidratamos. Cuanto más sudamos, más agua perdemos, incluso si estamos nadando. Aunque estemos rodeados de agua, nuestro cuerpo sigue sudando. De hecho, la gente que practica deportes acuáticos como la natación suele deshidratarse más porque no siente el sudor ni el calor de la misma manera. Que no veas gotas de sudor en la frente no significa que no estés sudando. Una mala hidratación puede provocar dolor de cabeza, cansancio, golpe de calor, calambres y bajar el rendimiento.
Para mantenerte bien hidratado mientras nadas, sigue estos consejos básicos:
- – Hidrátate durante el día: Es importante beber agua durante todo el día, no solo antes de entrenar o competir. Así, tu cuerpo tendrá suficiente agua para reponer la que pierdes al nadar y evitarás la deshidratación.
- – Ten tu botellín a mano: Deja tu botellín en el borde de la piscina o, si nadas en el mar, busca un sitio debajo del gorro o el bañador para un gel.
- – Bebe agua con sales y/o carbohidratos: Dependiendo de tus necesidades y del tipo de entrenamiento o competición, bebe agua con sales y/o carbohidratos.
- – Concienciación sobre la hidratación: Tanto los deportistas como los entrenadores deben ser conscientes de la importancia de la hidratación. No es una moda ni un capricho, ¡es fundamental para cuidar tu salud!